Fiesta, cultura, jolgorio…?... Desorden, mal rato,
crimen. Las fiestas de la calle San Sebastián
han sido un elemento icónico de la cultura puertorriqueña desde sus comienzos
(1954), siendo esta celebración la actividad que marca el final de “las navidades
más largas del mundo”. Concebidas
originalmente para recaudar fondos para la catedral San José del Viejo San Juan,
esta festividad fue evolucionando al nivel de ser una actividad que en algunos círculos
se compara con el Mardi Gras de Nueva Orleans y hasta con el Carnaval de Rio de
Janeiro. Las comparsas y las muestras de diferentes formas de la cultura, que
van desde el arte hasta la música, son la razón por la cual miles de personas,
nativos y extranjeros, se dan cita a esta festividad “familiar” y de “pueblo”.
Ahora bien… El que me diga que se siente orgulloso de ser
boricua luego de estas fiestas, en este año, debe estar mal de la cabeza. Hace bastantes años que no asisto a esas
fiestas porque ya desde hace bastante tiempo se habían transformado de una
actividad de la cultura del pueblo a una especie de mega fiesta patronal cafronda
en donde era difícil terminar la noche sin haber pasado un mal rato. Bullicio y empujones es lo primero que te
encuentras, olor a orín y en ocasiones a mierda… Borrachos imprudentes, “teenagers”
marihuaneros realizando actos de vandalismo, corillos de maleantes asaltando a
la gente en la calle y mujeres cuasi desmayadas de tanto alcohol consumido son
las estampas que yo vi en mis años en las fiestas. Hoy en día sigue lo mismo pero a una escala
mayor, es tanto así que se reporto un asesinato en plena actividad y prácticamente
al lado de un cuartel rodante de la policía municipal de la capital. Según la policía la victima de esta muerte
fue ultimada porque tropezó con otro individuo, comenzaron una discusión que
termino con unas detonaciones realizadas al joven asesinado.
Este crimen sumado al desorden del público y a la desorganización
del estado ante el gran número de asistentes a esta actividad me hacen preguntarme;
¿Quien carajos en su sano juicio quiere asistir a este revolú?... Hasta que no
cambien ciertos aspectos de la actividad en si yo no le recomiendo a nadie que
vaya a las mismas. Debe volver a ser una
fiesta de pueblo que exponga la cultura puertorriqueña y en un horario
familiar. No se debe mezclar todo esto con elementos comerciales, las
actividades que no sean propias a la razón original de las fiestas deben
realizarse fuera de la isleta de la capital.
Pero como todo el mundo jala pa’ su lado veo difícil que ciertos intereses
quieran cambiar este desastre contemporáneo solo para mantener el ingreso que
genera el excesivo consumo de alcohol y otras drogas recreacionales… La SanSe
es una verdadera historial de horror boricua.
No hay comentarios:
Publicar un comentario